Todo empezó cuando Mariana Cruz, oaxaqueña y agrónoma, y Julián Ferreira, barista formado en Ciudad de México, se dieron cuenta de que el café que se cosechaba a cuatro horas de la ciudad terminaba en puertos de exportación mientras en el Centro se servía café soluble. Vendieron una camioneta, rentaron el patio de la casona y empezaron tostando 12 kilos por semana para ocho mesas.
Hoy tostamos alrededor de 900 kilos al mes, damos empleo formal a 22 personas —18 de ellas mujeres— y trabajamos con 34 familias productoras en cuatro regiones. Seguimos en el mismo patio, con las mismas mesas de parota y con la misma regla: si un lote no nos emociona en la mesa de cata, no lo vendemos.
Línea del tiempo
El equipo

Agrónoma oaxaqueña. Recorre la sierra cada cosecha y decide qué lote entra a la casa.

Q Grader certificado. Diseña los perfiles de tueste y dirige la escuela de barismo.

Campeona regional de barismo 2023. Se encarga de la carta de bebidas de temporada.